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Meteorito -Las vidas de Gabriela

Soy como un meteorito, dura por fuera y caliente por dentro.
No cualquier fuego es capaz de moldearme
No cualquiera puede tocar mi piel sin sufrir quemaduras en el intento

Soy capaz de derretir tus temores
De desafiar las leyes de la gravedad con tal de encontrarte
y escribir lo que nadie te ha dicho.

De brillar como el sol y aterrizar en tu luna
De reunir todas las coincidencias que hagan falta para verte sonreír una vez más.

De recorrer tu piel estrellada y amanecer sobre tu cielo
De hacer que llueva sobre marte
De inventar constelaciones con tus lunares

De marcharme con algún eclipse de por medio y orbitar alrededor de tu cuerpo
Con tal de enseñarte que las estrellas fugaces también dejamos huellas en la piel y en el corazón.

“Mi universo, su universo, nuestro universo. Estas letras muestran todo el amor y el dolor detrás de una historia fugaz. Pero ¿Saben qué? También muestran como del choque de dos planetas puede nacer el más hermoso caos.” – Gabriela Infante

“Universo de papel” es un libro en donde mezclé lo fugaz de las emociones y la profundidad del universo. Varios poemas y textos conforman mi tributo al universo hecho poesía, mediante metáforas que buscan trasladar y conectar a quien lo lee con sus propias vivencias. Porque estoy segura que todos, en algún momento de nuestra vida, hemos lidiado con el amor, la ilusión, la pérdida, el desamor y la despedida.

Para quienes deseen el libro, pueden encontrarlo en Amazon tanto en versión impresa como en digital aquí, en el perfil de Instagram @lasvidasdegabriela se encuentra toda la información sobre otras plataformas para adquirirlo.

Dejar ir.

Deja ir a la gente que no está lista para amarte. Esto es lo más difícil que tendrás que hacer en tu vida y también será lo más importante. Deja de tener conversaciones difíciles con personas que no quieren cambiar. Deja de aparecer para las personas que no tienen interés en tu presencia.

Sé que tu instinto es hacer todo lo posible para ganar el aprecio de los que te rodean, pero es un impulso que roba tu tiempo, energía, salud mental y física.

Cuando empiezas a luchar por una vida con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo estará listo para seguirte a ese lugar. Eso no significa que tengas que cambiar lo que eres, significa que debes dejar ir a las personas que no están listas para acompañarte.

Si eres excluido, insultado, olvidado o ignorado por las personas a las que les regalas tu tiempo, no te haces un favor al seguir ofreciéndoles tu energía y tu vida. La verdad es que no eres para todo el mundo y no todos son para ti.

Esto es lo que hace tan especial cuando encuentras a personas con las que tienes amistad o amor correspondido. Sabrás lo precioso que es porque has experimentado lo que no lo es.

Cuanto más tiempo pasas tratando de hacerte amar por alguien que no es capaz, más tiempo pierdes privándote de la posibilidad de esa conexión con alguien más.

Hay miles de millones de personas en este planeta y muchas de ellas se van a encontrar contigo, a tu nivel de interés y compromiso.

Cuanto más sigues involucrado con personas que te utilizan como cojín, una opción de segundo plano o un terapeuta para su sanación emocional, más tiempo te alejas de la comunidad que deseas.

Tal vez si dejas de aparecer, no te busquen.

Tal vez si dejas de intentarlo, la relación termine.

Tal vez si dejas de enviar mensajes, tu teléfono permanecerá oscuro durante semanas.

Eso no significa que arruinaste la relación, significa que lo único que la sostenía era la energía que solo tú dabas para mantenerla. Eso no es amor, es apego. Es querer dar una oportunidad a quien no lo merece! Tu mereces mucho, existe gente que no debe estar en tu vida, te darás cuenta.

Lo más valioso que tienes en tu vida es tu tiempo y energía, ya que ambos son limitados. A lo que le des tu tiempo y energía, definirá tu existencia.

Cuando te das cuenta de esto empiezas a entender por qué estás tan ansioso cuando pasas tiempo con personas, en actividades, lugares o situaciones que no te convienen y no deben estar cerca de ti, te roban energía.

Empezarás a darte cuenta de que lo más importante que puedes hacer por ti mismo y por todos los que te rodean es proteger tu energía más ferozmente que cualquier otra cosa.

Haz de tu vida un refugio seguro, en el que solo se permiten personas “compatibles” contigo.

No eres responsable de salvar a nadie. No eres responsable de convencerles de mejorar. No es tu trabajo existir para la gente y darles tu vida!

Porque si te sientes mal, si te sientes obligado, serás la raíz de todos tus problemas por tu insistencia, temiendo que no te devuelvan los favores que has concedido. Es tu única obligación el darte cuenta que eres el amo de tu destino y aceptar el amor que crees merecer.

Decide que te mereces una amistad real, un compromiso verdadero y un amor completo con personas saludables y prósperas. Luego espera y mira lo mucho que empieza a cambiar todo y cambiará eso es seguro con gente positiva y de buena energía, no pierdas el tiempo con gente que no vale la pena, el cambio te dará amor, estima, felicidad y protección que te mereces.

-Anthony Hopkins

Mi libro se encuentra disponible aquí

El príncipe de papel

Me detuve a esperar cómo pasaban trenes llenos de personas vacías, y entonces la vi, tenia la mirada oscura y las ojeras llenas de promesas que nadie le cumplió, los labios traían aún sabor a mentira y su cabello aún se encontraba enredado con traiciones del pasado.

Me observó como cuando un niño ve a la luna por primera vez, y jura algún día poder acampar en ella al menos por una noche, yo vi un alma desesperada que buscaba amar por última vez.

Estaba cansada de las mentiras, aunque, en el fondo le gustaba escucharlas, se había acostumbrado tanto a que le mintieran que deseaba que yo hiciera lo mismo, se equivocó esta vez, y en su defensa comenzó a tejer una telaraña que pronto me quedaría atrapado por un tiempo. 

Dejé que ganara todas las batallas, que se sintiera la dueña del castillo de Disney donde nadie le había permitido ser princesa, le di las alas, pero era ella misma quien se arrancaba las plumas. 

Entonces comprendí que; por más que desees salvar a alguien de la Torre, al final lo que quiere es quedar atrapada en un mundo donde solo le cuenten fantasías.

Lamento no ser el príncipe que esperabas, lo qué pasa es que los castillos después de un tiempo te aburren y los muros por más que los pintes, al final no dejan de ser jaulas.

ChrissBraund

Misiles, crónicas de un amor roto

MISILES, no es un poemario más, no es un libro que leerás sin salir ileso, definitivamente no. He descubierto que en la tristeza hay mucha belleza y que no todos saben apreciarla; aprendí a darle acogida en el lado izquierdo de mi pecho porque sé que me dará la lección necesaria a su debido tiempo. Seré sincera, MISILES es un libro para llorar, para sacar afuera todo el dolor que deja un amor no correspondido, es una oportunidad para mirar de frente a tus heridas y darles amor, mucho amor propio. Estas son las crónicas de un Amor Roto que traen consigo un peso demasiado grande, y no sólo me refiero a rupturas amorosas, aquí hay poesía tejida con la triste historia de nuestra humanidad, ¿te animas a leerlo?

TERRORISMO EMOCIONAL

Hubo un atentado y tengo miedo
estoy aterrada
agazapada en un rincón de la casa
abrazando mis piernas
hiperventilando.

Miro hacia todos lados
esperando la próxima bomba
que acabará con mi corazón 
de una vez por todas.

Hubo un atentado y mis latidos lo saben
se oyen tan fuerte que me aturden
y siento que el pecho se me abrirá al medio.

Sé que ya lo dije
pero «tengo miedo».

Abro los ojos
y ahí estás tú, otra vez
la persona que tanto amo
jugando conmigo…
¡maldito asesino!

Al parecer, tú tampoco te das cuenta
porque lo que ves derrumbarse
es solo tuyo cariño,
todo lo bueno que había en mí -para ti- se rompe

en mil pedazos frente

a tus ojos,

y tú sigues ahí,

mudo

Las veces que te dije «te extraño»
caen como misiles a mi lado
destruyendo todo a su paso
así, como bien supo hacerlo
tu indiferencia

Ya no tengo fuerzas
para sostener lo insostenible
necesito irme de aquí,
ver cómo me rompo del todo
para darme cuenta de que no merezco
un infierno sin placer ni amor,
porque solo eres gloria cuando eres dios
y me das tus ofrendas
sin tener que pedírtelas.

Hubo un atentado aquí dentro

Hay fuego, mucho fuego
(arde Siria, Palestina y mi inocencia)

Hay escombro, mucho escombro
(de un 11 de setiembre y de mis sentimientos)

Hay heridos, miles de heridos
(en los trenes de Madrid y en todo mi cuerpo)

hay llanto en un mundo y medio
y

no
te
mereces
ni
la
cuarta 
parte
de
esta puta tristeza,
pero aun así apuntas hacía mí
acribillas mi existencia
y arrasas con todo lo que hay a tu paso,
me vuelvo polvo.

Quizá sea por eso que me abraza la pena
quizá por eso me ahogo con mis palabras
quizá por eso lluevo de vez en cuando
para no ahogarme y morir de sed.

Tú me convertiste en un pueblo fantasma
lleno de recuerdos tristes
con cicatrices y grietas
donde una vez hubo luz, vida… risas.

Ahora todo es un constante salto al vacío
desde que tu voz se rompió frente a mi pecho
y ya no encontré cuerda de donde sostenerme
para evitar caer una y otra vez
en el mismo error…

tus ojos.

Nunca entendí tu forma de quererme
tu voz le profesaba el cielo a mi oídos
pero tus puños atentaban contra mis costillas,
me dejabas sin aire
me matabas poco a poco.

Hubo un atentado aquí dentro
tú tomaste mi alma para alimentar tu ego
y yo me convertí en refugiada de la poesía
intentando darle un final a esta interminable historia
que solo tiene un culpable:

“yo” por darte las balas para acabar conmigo.

misiles-cronicas-de-un-amor-roto-libro
La autora, Jessica Gonzalez

Consíguelo en Amazon en formato físico aquí

Síguela en sus redes @Jessicagonzalezversosrotos

Y tú y yo ¿qué somos? segunda parte

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Mensaje de Scott…

«Yo no quiero colocarle nombre a lo nuestro, solo quiero que nos sigamos viendo, tengamos encuentros pero ya, no quiero que sigamos juntos.»

Su mensaje borra mi sonrisa por completo y caigo en la cama devastada con ganas de llorar y también con ganas de golpearlo a él, y a mí, por ilusa. Era algo que se veía venir, pero en el fondo tenía la esperanza que su respuesta fuese otra, me voy a permitir llorar y desahogarme en lo que queda de noche, mañana pensaré mejor las cosas —aunque no hay mucho qué pensar—.

Me levanto a las ocho de la mañana y me encuentro con mi mamá en la cocina, ya se encuentra mucho mejor de su caída, tomo un plato y la acompaño en el comedor, la miro fijo y le pregunto:

—Ma… ¿que es la vida? y ¿por qué a veces es tan injusta?

Mi madre me ve mientras toma un sandwich, me observa y me responde de forma muy sabia
—Hija… ¿A qué se debe tu pregunta tan extraña? Bueno, qué te puedo decir… la vida es… bella, y sí, a veces es injusta, ¿Pero, quienes somos nosotros para juzgar si algo es justo o no? por ejemplo, yo no merecía caer por las escaleras, pero eso me hizo reflexionar que bueno, a desde hace un tiempo la escalera pedía una remodelación y yo no quise hacerlo, a veces uno aprende por las malas que se debe reparar las cosas que no están resueltas, eso forma parte de nuestra evolución.

Inmediatamente cambia su mirada, y tomando un sorbo de café me lanza una sonrisa.
—¿Pasó algo?— me pregunta.
Mis ojos casi me delatan, pero al verla hablando tan bonito lo único que pude decirle fue
—Sí ma, todo bien, solo que hoy, no sé, amanecí nostálgica. No me pares. Te quiero.

Recojo los platos y los comienzo a lavar. Me despido de mi madre con un beso en la frente y salgo a la Universidad.

De camino, pienso que no quisiera ver a Scott, espero no encontrármelo, pero ¡vaya sorpresa! cómo funciona la ley de la atracción, Scott se encuentra justamente en la puerta de la universidad. Lo veo e intento ignorarlo. Tomo mi teléfono fingiendo que estoy en algo importante y paso de largo.

¡Vaya! tal parece que mi estrategia no funcionó, Scott me toma por el brazo y me pregunta por qué no respondí su mensaje, yo evado su pregunta con una cara de «no sé de lo que me estás hablando»

Mientras lo veo, pienso: ¿cómo puedo seguir enamorada de este cretino? y cómo aún sabiendo que esto me hará daño, no puedo evitar no estar con él. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Ya el corazón lo tengo roto, si quiere jugar a estar sin etiquetas, pues, está bien, juguemos a este juego.

Me da un abrazo el cual no respondo, y lo alejo diciéndole que estamos en público y la gente nos puede ver. Finjo una sonrisa y me despido de él con la excusa que me voy, dejándolo de pie en la entrada.

—Chao Scott, tengo cosas más importantes el día de hoy.

No pasan ni 5 minutos cuando ya tengo un mensaje de él.

Mensaje de Scott:

¿Nos podemos ver Esta noche?

Leo el mensaje y espero unos segundo antes de responder.

Mensaje de Amanda a Scott:

¡Me encantaría! pero ya hice planes. Nos vemos después.

—Si llegar a la casa y escuchar las canciones de Amy Winehouse y comer cotufas mientras hago mis tareas cuenta como «planes» entonces sí, tengo un gran plan para esta noche. Pero me gustaría saber qué pensará si cree que saldré con alguien más—.

Mensaje de Scott:

¿Planes? pero como así? Acabamos de terminar y ya vas a salir con alguien más?

Mensaje que ignoro por completo, y con una sonrisa tipo Maléfica pienso cómo mi plan resultó, me siento la villana de Blancanieves y Scott se comió la manzana envenenada. Espero que piense lo peor. Si él quería jugar, no sabe que yo soy buena jugadora.

Al salir de clases, quedo con varios de mis compañeros para hacer un trabajo juntos y uno de ellos se ofrece llevarme en su auto.

Mensaje recibido de Scott:

Ya vi cuales eran tus «planes» para esta noche, seguramente ya estabas saliendo con esa persona con la que te acabas de ir mucho antes de que terminara nuestra relación. Espero que lo disfrutes. Pensé que en un futuro próximo nuestra relación podría volver a ser como antes. Pero ya veo que no. Adiós.

Al leer su mensaje no sé qué pensar, supongo que me vio subiendo al auto de mi compañero y se imaginó una película. Me echo a reír aunque en el fondo me da un poco de pena. Enciendo la radio de el auto de mi amigo y en la emisora está sonando algo de Michael Jackson, canción que subo inmediatamente el volumen y salimos a toda velocidad cantando y gritando.

Dos días después…

No he visto a Scott en la Universidad, en varios días, y no me ha escrito más mensajes.
¿Estará bien?

Una semana después

Esta semana ha sido intensa, exámenes, talleres, visitas a diferentes museos, he estado tan ocupada en mí y en mis cosas que me da poco tiempo para pensar en Scott. Comencé a visitar un ancianato cerca de la universidad, por la labor social, al principio no me gustaba mucho, pero, le he tomado mucho cariño a las personas mayores que se encuentran internas. Son muy amables y con el corazón muy noble, esta actividad ha sido muy placentera para mí.
A veces me pongo a pensar:

¿Cómo seré cuando sea viejita?

Un mes después…

He visto a Scott un par de veces desde lejos los jardines de la universidad, a veces hemos cruzado miradas, pero ya no siento lo mismo por él, ex extraño cómo alguien un día es todo para ti y al día siguiente sientes algo totalmente diferente.

Estar en soledad me ha ayudado a conocerme mucho como persona, jamás había estado soltera por tanto tiempo. Podría decir que estoy en una relación, conmigo y me encanta. Me gusta vestirme para mí, usar el perfume para mí, cantar las canciones para mí. Si esto es ser egoísta me declaro adicta al egoísmo.

Pasaron varias semanas más y desde hace un tiempo ya no veo a Scott, algunas veces veo nuestras viejas conversaciones de whatsapp, y otras veces he sentido las ganas de borrar su chat, no estoy preparada aún para borrarlo pero sé que si si llega a pasar, no me voy a sentir mal.
Cada día me siento más fuerte y no volveré a permitir que nadie más me trate como él lo hacía.

Una de esas tardes de camino al ancianato, veo alguien que viene en dirección contraria, me llama mucho la atención pues parecía conocido. Y sí qué lo era. Scott viene justo frente a mí. Mi reacción fue de cariño y sorpresa, lo abracé y me abrazó con ganas, como cuando abrazas a alguien a quien tenías mucho tiempo sin ver y ambos se extrañaban. Pero esta vez no sentí mariposas en el estómago, ni nervios, y puedo decir que hasta lo estoy viendo con otros ojos. Comenzamos a charlar de pie y me pregunta adónde voy, y le comento que iba de camino a el lugar de mis pasantías. Me dice que estaba caminando sin rumbo fijo y me pregunta si puede acompañarme hasta allá, lo cual le digo que sí.

Casi al llegar a el lugar, nos sentamos en unas de las bancas del ancianato. El jardín era hermoso, la grama estaba recién cortada y en los grandes arbustos se podían ver algunas flores.

Scott: Amanda he tomado la fuerza para hablar contigo, pero ha sido en vano, no he tenido el coraje para decirte que te extraño… Estos meses he notado que no quiero encuentros con nadie más, te extraño como novia y también como amiga, me gustaría que retomemos nuestra relación. Y podamos recuperar el tiempo perdido, y sé que me equivoqué y te pido disculpas, pero te necesito, en serio.

Lo tomo de las manos, y o observo con cariño, escuchándolo detenidamente. Luego de terminar de hablar, le respondo

—Mira, Scott, este tiempo a solas me he conocido mucho a mí misma, y aprendí que estaba muy obsesionada por ti, la pasé realmente mal cuando decidiste terminar conmigo, porque en mi cabeza todo estaba bien, pero entiendo que tú hayas querido salir con otras personas, eso lo puedo entender, y te agradezco que me lo hayas dicho en ese momento, porque si te hubiese descubierto saliendo con otra, creo que hoy no estaríamos hablando como personas civilizadas. Entiendo cómo te sientes, yo también pasé por eso, y lo pasé por ti, pero ha sido un gran aprendizaje todo, y te agradezco de todo corazón tu sinceridad.

Actualmente estoy enfocada en mis estudios y por primera vez no he querido salir con nadie, he reflexionado mucho sobre todo lo que ocurrió y creo que es momento de superar todo, ya conocerás a alguien y te volverás a enamorar, yo tal vez me enamore también, pero las personas que fuimos hace un año, hoy ya no son las mismas, crecemos, evolucionamos y nuestros sentimientos se van transformando. Gracias por este aprendizaje Scott, desde el fondo de mi corazón puedo decir que amé a alguien y se sintió bonito. Amé a alguien y ese alguien me correspondió, ¿viste lo mágico que fue? fue hermoso, y no me arrepiento de nada.

Scott: ¿Entonces ya no volveremos?

—En estos momentos no sé que pasará, pero, por ahora no, tal vez dentro de un tiempo nos volvamos a encontrar de casualidad, así como hoy, tal vez nuestra relación evolucione y quien sabe, tal vez salgamos y nos conozcamos un poco más. Pero por ahora no. Quiero que vivas, que salgas, que disfrutes tu vida como tú quieres que sea, equivócate mucho, tienes un montón de tiempo para hacerlo, pero esta vez no será conmigo. Ya tú y yo aprendimos lo que debimos aprender. Y te aprecio con mi alma.

Scott escucha mis palabras y hasta yo misma estoy sorprendida por todo lo que le he dicho, creo que me he vuelto un poco madura con toda esta situación, lloramos un poco, nos abrazamos otro poco, tuvimos una tarde hermosa, lo vi hablar con las personas mayores, vi una cara de él que muy pocos han visto. Lloró, sonrió, vivió. Que bonito fue ese día, aún lo conservo en mi memoria.

Al llegar esa noche a casa, comienzo a hablar con mi mamá.

—¿Sabes qué mamá? Tienes razón, la vida es bella, y apenas lo estoy notando.
Ella sonríe y me dice
—Así es hija, aprovecha que te has dado cuenta y disfruta. Te amo.

Subo a mi cuarto recordando todo lo ocurrido el día de hoy, me tumbo en la cama y observo las estrellas de plástico que alumbran mi techo. Sonrío y se me sale una lágrima. De pronto escucho que suena mi teléfono, es una llamada de Scott:

—Amanda, y tú y yo… ¿qué somos?»

Me echo a reír y le respondo en voz baja, casi susurrándole…

Por ahora somos solo amigos.

Fin

Escrito por Yorgelis Linares
Ilustrado por ChrissBraund

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Carta a un desconocido

Carta a un desconocido

Hola, ¿cómo estás? ¿te acuerdas de mí? solíamos tener planes de una vida juntos, caminábamos de la mano y sabíamos el aroma y el sabor de nuestra piel… ahora ya no lo recuerdo, quizá tu tampoco, pero sé que mí cabeza apenas alcanzaba a tus hombros y que tú querías que dejara mi cabello largo.
Sabes, es extraño, como la vida nos conecta con algunas personas, los aprendemos de memoria, y luego nos separa para volver a aprendernos de memoria otros cuerpos, otras vidas.


Alguna vez nos amamos con la misma intensidad con la que lastimamos después, a veces me pongo a pensar cómo es que dos personas pueden llegar a sentir tanto dolor en sus huesos y aún así seguir amándose, ¿es loco no? ¿qué clase de persona sensata acepta un amor masoquista?… definitivamente una que no lo es. 
Recuerdo que siempre traías olor a pino, me decías que yo era rara porque me gustaba ir a caminar al cementerio pero aún así soñabas con casarte conmigo… pero eras inestable en cuanto a tus palabras y me pedías que te esperara,

¿que esperara a qué?

¿a que te decidieras?

¿a que estuvieras al fin dispuesto a amarme como me lo merecía?

Te lloré tres años, tres años resignada a la idea de amarte por el resto de mi vida, resignada a conocer chicos a los cuales siempre los compararía contigo, resignada a estar sola por el resto de mi vida.
Hoy me acuerdo de todo eso y sonrío, era tan ingenua, no sabía que la vida nos enseña primero a sufrir por amor para luego darnos lo que realmente nos merecemos.


Al recordarte no puedo sentir nada, quizá esos tres años fueron suficientes como para darme cuenta de cuanto yo valía, y de que muchas personas van a pasar por nuestras vidas dejando huella pero no destinos. 
Fuiste alguien importante, pero no sabes cuanta paz me da ya no sufrirte, no dolerte. Hoy puedo hablar de ese daño que nos causamos con la madurez que se merece, porque soy una mujer nueva, una mujer amada a tiempo completo por mí y por él, una de las personas más puras que he conocido.

Gracias a ti puedo escribir sobre el amor propio, sobre la reconstrucción de mi alma, sobre todos los errores que tuve que cometer para luego conocerlo a él, a él que borró mágicamente todo el dolor en una sola noche, ¿puedes creerlo? cuando las cosas tienen que suceder, simplemente suceden, sin dar vueltas, sin pensarlo, solo llegan en el momento indicado.


Seguramente te acuerdes de mí, creo que al fin de todo a ti te costó más que a mí aceptarlo, porque después de tantos años me seguiste buscando… pero ya no me generabas nada, absolutamente nada, sólo esa clase de cariño que sientes cuando recuerdas una parte de ti que en algún momento fue feliz. Ahora solo somos dos extraños con recuerdos en común y en caminos totalmente opuestos, ¡y que bueno!

Escrito por Jessica Gonzalez
Ilustrado por ChrissBraund

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Triángulo amoroso, Completa

triángulo amoroso
Historia de un triángulo amoroso

Parte A.

Llegué a su vida tarde, tal vez en el momento menos indicado, es irónico cuando encuentras todo lo que quieres de una persona y esa persona ya tiene a alguien más.

Intenté no enamorarme, sabía que su corazón estaba ocupado, y no solo por su compañera actual, sino por sus hijos, en su corazón ya no había sitio para mi, pero, lo hizo, él sin querer, o queriendo me abrió las puertas de su corazón, y aunque ambos sabíamos que hacíamos mal, lo hicimos, nos dejamos llevar por nuestros deseos.

Quisiera alejarme, esta vez me tocó ser la otra, arruinando a un matrimonio que tal vez ya estaba roto, la verdad no lo sé, él no quiere que me aleje por más que lo intento siempre vuelve, y aunque las cosas se tornan oscuras, cada vez que nos vemos, todas las luces se encienden y solo hay lugar para nosotros.

Quisiera que esta historia no existieran tantas personas involucradas, quisiera que estuviese solo y solo tuviera ojos para mi.

Sufro cada noche, abrazo a mi almohada pensando que él tal vez está siendo abrazado por otra persona que no soy yo.

No quisiera arruinar a su familia, sé que el karma existe y tal vez si la deja, algún día la vida se encargará de hacerme lo mismo a mi.

Cierro los ojos, ya no quiero pensar, no sé en qué momento pasaron tantas cosas, quisiera escapar, siento que no puedo más.

amor de tres
historias de amor

Carta de él.

“Aquí les cuento un poco la historia de mi vida,

Al llegar a casa mi esposa me pregunta por qué estoy triste,

yo le contesto que no es tristeza, que solo me duele la cabeza

solo necesito estar a solas por un momento, el trabajo, el tráfico y la calle me tiene un poco atormentado, -miento- por dentro me estoy muriendo del dolor, tengo el corazón roto.

Aquello que comenzó como un juego se convirtió en el oxígeno que necesito para vivir.

¿Y cómo le explico a ella que me enamoré de otra persona?

Cómo le explico a la persona con la que comparto una casa e hijos, que alguien más me rescató, y que me aceptó con mis defectos e imperfecciones, que me quitó las dudas y mis miedos, que me conquistó, y que está igual que yo, en la misma situación, porque no quiere que deje a mi familia porque si la dejo, estaré con ella pensando en mi viejo hogar.

Ella es mi mejor amiga y la persona con la que duermo todas las noches, se ha convertido en una desconocida. No hablamos y cuando lo hacemos es solo para herirnos, la casa se siente como un campo minado a punto de estallar.

Y aunque la quiero, no puedo dejarla, quiero que sea feliz también y su felicidad somos nosotros, su familia.

Me encuentro en el dilema más grande de mi vida, es algo que no me deja dormir, cierro los ojos y una voz en mi cabeza pregunta:

¿Por qué me enamoré de ti? “

Pregunta de la noche:

¿Se puede amar a dos personas a la vez?

Esta es la parte de mi historia. Sí, soy la otra punta del triángulo.

Muchos dicen que los esposos no dejan a sus esposas, pero, cuando empiezan a ver a alguien más, es como si ya no estuviesen aquí.

Lo puedo ver y así saber que llega tarde a casa, pero es solo su cuerpo, porque su corazón y su alma parecieran que no, porque detrás de la puerta se va la persona alegre y al cruzarla otra vez, llega alguien irreconocible, que ya casi no me habla, lo que ha hecho que las cosas en la casa se tornen muy frías.

Al principio de la relación todo era color rosa, y sí, yo sé que todas las relaciones empiezan de esa manera, y luego de mucho tiempo y momentos vividos, pareciera que lo vamos olvidando.

La relación se volvió muy monótona, del trabajo a la casa y de la casa al trabajo, dejamos de viajar,  y las veces que lo hacíamos, lo único que hacíamos era pelear.

Él empezó a olvidar los detalles, tal vez yo también olvidé tratarlo mejor, pero a veces entre el día a día, el trabajo y la familia, olvidas tu papel como esposa.

Pasa, que al llegar a casa, a veces necesitas una desconexión, pero no, ahí es donde empieza todo, debes atender todo un hogar, esposo, hijos, comida. Esa se vuelve tu rutina, tu vida y es difícil cuando te cambia de esa manera.

No sé cuándo comenzó todo, solo sé que cuando me di cuenta ya era demasiado tarde.

Ese día llegó tarde del trabajo, estaba muy triste, le pregunté qué tenía y me dijo que solo le dolía la cabeza, le calenté el baño y preparé la ducha, al quitarle la ropa le dije que se adelantara, al recogerla, algo se cayó de su pantalón, todo pasó sin querer, encontré una factura de hotel de hace varios días, mi mundo se desmoronó en mis ojos y un montón de recuerdos se fueron quemando uno a uno.

Quedé congelada, con ganas de vomitar y de mandarlo al carajo en ese preciso instante.

En este momento no sé qué hacer, ¿dejo que se vaya con la persona que conoció o lucho por lo que un día fue pero hoy no?

Triángulo amoroso, cuarta parte.

Después de varias semanas de pensarlo y pensarlo, por fin me he decidido, me elijo a mí y lo hago por varias razones:

1. Debo tener más amor propio.

2. No debo seguir mendigando las migajas de alguien más.

3. No quiero ser una rompehogares, no me gustaría que me lo hicieran a mí.

4. Él debe quedarse con su familia,

5. Nunca debí dejar que todo esto pasara.

Es difícil cuando te encuentras en un triángulo amoroso, y más si estás en mi posición, para muchos soy la mala, pero ¿amar está mal?

No lo creo, sé que es la situación más incómoda del mundo, pero son cosas que pasan, pasa a diario, pasa en los lugares donde menos te imaginas, a veces sin darte cuenta, otras con cautela, pero nunca, nunca con mala intención.

Es fácil juzgar para las personas que nunca han estado en esta situación, no los culpo, tampoco les deseo que algún día les pase, pero, solo los involucrados saben cómo se sienten cada uno.

Hay mucho en juego. Él tiene un cargo mayor en la empresa donde ambos trabajamos, por lo que he decidido tomar la decisión más difícil, renunciaré a mi puesto y eso implica renunciar al amor y al trabajo, todo al mismo tiempo.

Esta mañana, con lágrimas en los ojos redacté la carta de renuncia, renuncio a todo, renuncio a ti.

No le dije ni una sola palabra, hace días que no sé de él porque en el celular lo tengo bloqueado en todo lo que puedan imaginar, no atiendo sus llamadas ni sus correos, no quiero saber nada de él. Me iré por un tiempo y comenzaré desde cero en otro lugar, con otras personas, y me enfocaré en mí.

Tengo varios días sin dormir, estoy ansiosa, nerviosa… Intento no stalkear sus redes sociales, lo que es fácil porque por suerte no sube casi fotos en ningún lado. Cambié mi número de teléfono, ya compré pasaje para mi nueva vida. Me desintoxicaré de todo esto, me iré muy lejos y sin mirar atrás.

Hoy comienzo a pensar en mí, a quererme a mí y construir mi propio destino, destino en el que el desamor ya no tiene cabida, reviso mi correo electrónico y en la bandeja de entrada hay un correo de él, dice “URGENTE”

¿Debo abrirlo?

CORREO para el lado A:

No sé en qué momento te convertiste en tanto para mi, es inexplicable, tú lograste en meses lo que mi esposa no puedo en años, y sé que lo intentó, soy testigo de todo el esfuerzo que hizo para que nuestro matrimonio funcionara, quiero decir que…

Cuando la conocí, éramos jóvenes, sí nos gustábamos y había mucha pasión entre ambos, pero cuando la pasión y la lujuria desaparece, ya no existe nada más, no teníamos temas de conversación, no teníamos muchas cosas en común, y aunque no debimos casarnos, pronto llegó la noticia del embarazo,  entonces todo comienza a cambiar, sientes que ya no hay nada más, tu felicidad queda en un segundo plano cuando ves la cara de felicidad de una parte de ti, quieres darle lo mejor, quieres que todo su mundo sea perfecto, que que crezca en un ambiente lleno de paz y que no sufra las mismas carencias que tú sufriste en la infancia.

Pero, cuando estos comienzan a crecer, y sabes que en el hogar donde están sus padres no se hablan, o las cosas son muy tensas, y entiendes que le hace más daño seguir allí que estar en hogares separados. Es preferible que sus padres se divorcien, eso no significa que te divorciarás de ellos, no tiene sentido involucrarlos en un campo de batalla constante donde ambos contrincantes son las personas que más aman.

He decidido dejar todo por ti.

He intentado llamarte, tu teléfono está desconectado, tus amigas no me quieren hablar de ti, nadie sabe donde te metiste, te extraño, extraño las personas que solíamos ser  cuando estábamos juntos.

Rompí todas las leyes por ti, todo esto empezó un juego ¿Recuerdas? Éramos dos ninjas que se veían en la oscuridad, cada semana en la misma habitación, 6C, en donde aún están nuestras marcas, una habitación que se convirtió en nuestro universo entero, en nuestro refugio, en nuestro jardín de Edén, donde descubriste mis secretos más íntimos, mis pasiones y mis miedos.

Me mostraste un mundo de luz mientras yo daba pasos en la oscuridad. No me importaba nada más, solo intentar que no tropezar y arruinar toda nuestra historia, tú me mostraste la verdad, me enseñaste todo lo que en realidad necesitaba y ahora que te busco, siento que es demasiado tarde.

Siento la llegada de una tormenta, y en la lluvia no se puede ver mucho, no puedo ver el camino de regreso a casa, y mi hogar es junto a ti.

¿Volverás?

Lado C.

La última pregunta que hice mientras me veía en el espejo fue la siguiente: ¿Dejo que se vaya con la persona que conoció o lucho por lo que un día fue pero ya no?

Y me di cuenta que no puedo luchar por alguien que ya no quiere pelear por mí, que haga lo que haga yo, no va a hacer que las cosas cambien, porque no solo dependen de mí, los matrimonios al igual que los noviazgos son de dos, y ambas partes deben poner de su parte.

Entendí que el problema no era yo, el problema era él y su falta de compromiso, porque, si no me amaba, ¿por qué decidió casarse conmigo?

Mi error fue pensar que tal vez con la llegada de nuestro primer hijo, ambos nos íbamos a enamorar, porque, en el fondo él me daba estabilidad en todos los sentidos, pero yo tampoco sentía ese amor que todos dicen que se te alborotan las mariposas en el estómago y todo eso…

Quizás al principio sí, cuando nos escapábamos a la playa, cuando reíamos sin parar, cuando no podíamos dejar de tocarnos, o de hablar, pero, cuando las cosas van tomando forma, te das cuenta que no era lo que tú esperabas, y en el fondo entiendo su tristeza.

Obviamente, a mí también me gustaría encontrar a alguien que lo deje todo por mí.

Luego de pensar todo esto, tomé mi decisión, le hice la despedida de su vida, compré vino, dejé a los niños en casa de mi mamá, me puse el vestido que tenía mucho tiempo sin usar y compré pizza, extra pepperoni, (a los dos nos encanta) y arreglé esa cena.

Llegó tarde, como siempre, pero no me importó, creo que había llorado, se le notaba en los ojos, se excusó con una alergia con archivos de su trabajo, se sorprendió al ver toda la mesa con su pizza favorita. Le serví una copa de vino, no quise preguntarle nada de su trabajo, le dije que esta noche solo seríamos él y yo.

Comió con un poco de miedo, tal vez porque sabe que a los condenados a muerte, a pocos días de su ejecución, en algunos países del norte, le preparan la última cena antes de morir y puede que haya pensado que eso era lo que iba a pasar.

Dijo que no quería el postre, pero con voz suave le pedí que se relajara. Comenzamos a hablar y le dije que amo a mis hijos, tanto que no me gustaría dejarlos sin padre, porque yo crecí sin uno y no me gustaría que ellos lo hicieran de la misma manera. Sonreí y tomé un sorbo de vino.

Terminamos de comer y me confesó todo, me dijo que estaba enamorado del lado A.

Le dije que yo lo sabía, lo sabía incluso antes que pasara.

Sabía que existía alguien más. Su cara fue de arrepentimiento, de lástima. Yo no quería que sintiera lástima por mí, al contrario, para mí ers suficiente toda la mentira que era nuestro matrimonio, de estos años perdidos intentando algo que nunca iba a funcionar. Le dije que no era necesario que me explicara nada más.

“Aún falta el postre, en la mesa están los papeles del divorcio, voy a casa de mi mamá a buscar a los niños, cuando regrese te pido por favor que no estés aquí, luego hablaremos cómo haremos con todo esto, pero hoy no te quiero ver en mi casa, no te preocupes por la basura, cuando regrese yo la boto.”

Me marché y él con el rostro más confundido aún, pero con alivio, se quedó en la mesa, tal vez esperando que yo volteara y riendo le dijera que era un chiste, o peor para mí, su rostro confuso mostraba la alegría de no poder creer que lo dejé libre y que ya podría ser y hacer de su vida lo que tanto anhelaba, claro está, hacerlo sin mí.

chica en columpio-solitaria-soledad-

Lugares Vacío, lado A.  6 meses después.

¿Por qué huí? No sé si leer su email y dejarme envolver por sus letras  para caer de nuevo en una ruleta rusa. Y pensar que llegué a creer que no podía haber algo peor que ser la esquina de este triángulo. Lo más duro es darnos cuenta que ya no lo somos o que quizá nunca lo fuimos.

Lo difícil es ver cómo se van agregando esquinas que pensamos que nunca se iban a involucrar.

Ese día en la mañana, salí a caminar sola para despejar la mente, dedicarme tiempo a mí, o quizá reflexionar lo que estaba haciendo, y lo que podía causar si decidía volver con él. Fue el día más doloroso de mi vida.

Vi a dos hermosos niños disfrutando de cada segundo con sus padres, y mientras observaba a la familia feliz jugando, pensé que en realidad nunca fuimos un triángulo, siempre existieron más lados en esta falsa historia de amor impar y que la que arruinaba a toda la familia feliz era el lugar que yo estaba ocupando.

El solo hecho de imaginar esas miradas de felicidad de dos niños alegres transformarse en tristezas que se clavarían en mí y me juzgarían como la persona que destruyó para siempre su hogar, me provocó un sentimiento tan intenso y desagradable, que por unos segundos me hizo odiarlo.

Lo odié por haberme metido en una historia de la que ya no podía escapar, por hacerme volver una y otra vez, por hacerme creer que nuestra historia era diferente a las demás, pero sobre todo, me odié a mí, por creerle.

Al regresar del parque, con el alma rota en mil pedazos, me tumbé en la cama y tomé la decisión de no abrir su correo, no responder sus mensajes ni sus llamadas, borrarlo de las redes sociales, no buscarlo ni interesarme en su vida. Quiero que sea feliz, quiero que esté con su familia, que vea crecer a sus hijos, quiero que tenga una linda casa y que los domingos por la tarde haga comida con ellos, que no se pierda ni un segundo de los detalles de su vida, y que recuerde nuestra historia como algo que fue fugaz.

Hoy ya no lo odio, los sentimientos negativos  desaparecieron, y me di cuenta que el amor siempre lo tuve frente a mí, pero lo supe años más tarde. Mi mejor amigo se convirtió en mi compañero de vida y logró llenar los espacios vacíos de mi ser. Estuvo conmigo 24/7, apoyándome, siendo mi paño de lágrimas, buscándome la sonrisa que yo sola no conseguía en ningún lugar. Aprendí que el amor está donde menos lo esperaba y que se construye solo entre dos.

Aún recuerdo a B, un día lo vi de lejos, sonreía, estaba en un restaurante bonito y muy lujoso,  tomado de la mano con otra chica que no era el lado C… y la verdad no me sorprendí ¿Y ustedes?

Lado B, seis meses antes

En la mañana me enteré que A se había ido, había renunciado a la empresa y con ella a mí también, no pude creerlo, la llamé todo el día, su celular estaba apagado, llamé a sus amigas, nadie me dijo donde estaba. Llamé a su familia, no quisieron darme respuestas, busqué sus redes sociales, me bloqueó, yo iba a dejarlo todo por ella, estaba decidido, aunque quería a C , lo que teníamos no era real, nunca lo fue. Qué triste darte cuenta que la persona que amas ya no está, pero cuando estuvo, no tuviste el valor para dejarlo todo por ella.

Fui al baño, lloré como un niño, me odiaba por haberla metido en este juego, me odiaba por haber vivido un matrimonio de mentira, me odié por todas las veces en las que le dije que lo iba a dejar todo y al final me arrepentía, me arrepiento de haberme arrepentido.

Antes de salir del trabajo, le escribí un correo a A, diciéndole que hoy iba a dejarlo todo por ella, un correo que no tuvo respuesta. Minutos más tarde recibí un mensaje de C, diciendo que me esperaba en casa, que no cenara. Yo no podía contener el llanto, la la mamá de mis hijos, la persona a quien debería brindarle respeto, me espera en la casa con una cena y el mejor vino, y yo, pensando en dejarla por otra, soy la peor basura de este mundo.

Llegué a casa a tiempo,  estuve una hora tratando de que mi cara hinchada volviera a la normalidad,  intentando ocultar mi tristeza y mi llanto. Logré cruzar la puerta, C estaba esperándome, estaba muy serena y tranquila,  la cena estaba preparada, pizza y vino, como en los viejos tiempos, los niños estaban en casa de mi suegra, pero yo no podía continuar con esta farsa. Le confesé todo sobre A, pensé que enloquecería, más para mi sorpresa, los papeles del divorcio estaban esperando desde hace varios días en casa.

C sabía todo lo que pasaba, le pedí perdón, pero se fue y me diji que abandonara la casa, que a los niños los podía ver los días que quisiera. Fue muy comprensiva, mi maleta también estaba lista. Ella siempre tan perfecta haciendo todo.

Esa noche perdí a dos grandes personas y me arrepiento cada segundo de mi vida. Me arrepiento por ser un cobarde, por no hacer las cosas bien, por no haber lidiado la situación con mayor madurez. Creemos que por tener un gran cargo, una oficina bonita, un auto lujoso y unos hijos inteligentes, nos las sabemos todas más una, mentira, no sabemos nada, vivimos improvisando todo el día, nadie sabe en realidad qué está haciendo, solo hace como que sabe, pero no.

Un año después, luego de reflexionar lo sucedido, recuerdo con ternura, todos los lados de esta historia:

C, fue el amor de juventud, el amor bonito, el amor puro y verdadero. Me dio el regalo más grande de mi vida, la dicha de ser padre y eso es algo que no podré olvidar. Mi  segundo amor, fue A, pura pasión, fuego y lujuria escondidos detrás de una mirada inocente. Fue la que me hizo sentir, la persona que quitó todos lo tabúes que tenía, cumplió mis fantasías y me acompañó a mis locuras. Fue mi complice incondicional. Años más tarde conocí a D, ella fue la combinación de ambos lados, fue el amor y la pasión, fue la calma y la furia, fue ángel y también demonio.

Hoy me encuentro estable, apreciando en un lindo restaurante cada instante con D. Tuve que perder a mi familia y al amor de mi vida para aprender a valorar lo que realmente importa. Y tú, si ya encontraste la persona correcta, solo te digo una cosa, no la dejes ir. No hay nada más doloroso que ver al amor de tu vida escapándote de las manos. “Hay amores que no se olvidan, se superan”.

Un año después… Lado C. El finalLes confieso que nunca pensé que fuera a superarlo tan rápido, de hecho, en un momento pensé que jamás lo haría, pero pasó, Dios me dio la sabiduría que necesitaba para entender que el amor es incomprensible, y nos hace hacer cosas que hieren a otras aunque esa no sea nuestra intención.

En este momento de transición, comprendí que en esta historia no habían culpables, solo fuimos tres personas que coincidieron en el momento inadecuado, y por el impulso de cerrar este capítulo de la mejor manera, decidí buscar a A, pero lamentablemente no la conseguí, me informaron que se mudó y nadie quiso darme información. La entendí, entendí que para ella tampoco fue fácil nada de lo que pasó y que tal vez se fue muy lejos para olvidar, cosa que yo no podía hacer, yo debía superar todo lo sucedido en el mismo lugar, viendo a B llevándose a los niños los fines de semana y algunos días feriados.

Ahora puedo ver las cosas de otra manera, no les guardo rencor, a ninguno de los dos. A solo fue una chispa que detonó la explosión que acabó con un matrimonio de papel, y solo fue una víctima más del amor y sus travesuras, que sufrió tanto o más que yo.

Por otro lado está B, puede que se haya equivocado en la forma en la que manejó la situación, pero, ¿Quién soy yo para juzgarlo? ¿Quién decide qué está bien y qué está mal? ¿Yo, la sociedad, la moral?
Nadie es perfecto, los errores y los tropiezos son parte del proceso, no podemos juzgar los pasos de quien va por un camino que nunca hemos pisado.

Podrán creer que estoy loca, pero lo admiro, porque es un excelente padre, a pesar de todo lo que estaba pasando, de la lucha interna que yo sé que tenía en su corazón, nunca se alejó de sus hijos, siempre estuvo ahí para ellos, mostrándole su mejor cara aunque por dentro estaba devastado, aunque por dentro, estaba ahogándose en un mar de lágrimas del cual no podía sobrevivir.

Me alegra saber que nuestra relación no terminó mal, que aún podemos vernos a los ojos y sonreír, que los momentos dolorosos quedaron como lección y no como cicatriz.

Espero que tú, que has pasado por lo mismo que yo, o por lo mismo de A, te tomes un tiempo para pensar mejor las cosas, no cometas los mismos errores que cometimos nosotros.
Si te gusta alguien, dilo desde el principio, sé honesto, ve siempre de frente, si algo no te gusta dilo, si te sientes mal, habla. Si conoces a otra persona y esa persona te gusta mucho, sé sincero y no pierdas a dos personas por no saber qué hacer, arriésgate, todo lo que hacemos por amor se puede justificar.

Yo, C, hoy me encuentro en paz, en calma, disfrutando ver crecer a mis hijos, aprendí a tomar las riendas de mi vida, a darlo todo en nombre del amor.

Escrito colaboración con @AnelMarielle_
Corrección: @Coritweet
Historia original: ChrissBraund

5/5
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El Club de las Chicas Tristes

El Club de las Chicas Tristes

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Es una chica en llamas,
arde desde los cimientos,
lleva enredados en su pelo los precipicios en los que ha caído
y se ha enamorado como una idiota.
 
Pisa fuerte el acelerador
cuando ve que está a punto de estrellarse
con una boca que la invita a una noche
de copas y besos a media luna.
 
No hay más mundo que el que arde en sus ojos.
En invierno se pone triste al ver la fotografía donde abraza a su padre
y su madre le dice que deje ir lo que hace tiempo dejó de cantarle una canción de cuna.
 
No olvida la traición,
la puñalada,
el empujón al abismo;
aprendió a no confiar en nadie,
por eso se convirtió en piedra,
una piedra que ni quema
ni congela,
pero que cuando menos te lo esperas,
llega a una temperatura tan alta
o tan baja
que ni siquiera el infierno
ni el mismo paraíso se llega a comparar con tal intensidad.
 
Es la chica de las fuertes intensidades:
ama,
ríe,
besa,
llora,
folla,
abraza.
FUERTE.
Tan fuerte que llega a tal punto de romperse.
De consumirse.
 
Sueña con algún día dormirse en un hombro,
mientras mira en retrospectiva
y se da cuenta de que nadie supo esperarla,
que nadie permaneció,
que nadie dejó ir trenes por si ella llegaba,
que todos se fueron tras conocer su invierno.
 
Es pájaro por las mañanas
y cuervo por las noches.
Te lleva a tocar las nubes
-a jugar con ellas-
y te enseña a mirar con sus ojos,
porque los tuyos ya te los ha sacado.
 
Pobre de aquel que llegue a enamorarse de una chica como ella,
porque tendrá que renunciar hasta a sí mismo
por no dejar de ser de ella.
 
Pertenece a El Club de Chicas Tristes,
es preciosa,
joder,
tan preciosa que llegué a enamorarme de ella.

 

«Huesos»

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Se quedó a vivir en una fotografía,
es la chica de la que te acuerdas cuando cierras los ojos
y tu planeta parece haberse salido de órbita
y ya no es lo que solía
y tienes que conformarte con ver el cielo de la noche:
apagar las velas
y poner tu canción favorita.
Hundirte en ese naufragio que es la vida
y no saber cómo salir a flote,
sino con uno de sus besos,
caricias
o reproches.

Es tímida como el infierno
pero a veces explota contra todo:
se lleva lo que tenga en frente
y después con su carita triste busca
los pedazos en el suelo,
baila la canción más triste del mundo
y hace de ello un espectáculo del que nunca te olvidarás,
aunque más adelante la vida se encargue de barrer de tu memoria
hasta el último grano de su sonrisa.
Y tengas que andar por las calles
buscando en cada chica esa sonrisa que te cautivó,
que te dañó
y que a la vez te sanó.

Mírala, está en huesos:
se está matando a sí misma,
se siente tan cansada
que no quiere comer
ni beber
ni amar
ni reír.
Sólo se deja arrastrar por el viento
y adonde quiera que la lleve
ahí, según ella, reposará.
Sueña con morir algún día
y provocar una lluvia de estrellas
y que el mundo sepa que existió
y que la cuenten
y que la pidan
y que la deseen
y que no la sigan rompiendo.

No podrás sacarla de tu cabeza,
porque es ese pensamiento de madrugada;
ni tampoco la expulsarás de tu corazón,
porque es ese latido mortal.

 

Ya es hora, aunque no sé de qué.

chicas-tristes

 

De un tiempo para acá he sacado todas las cosas que guardaba en el cajón donde está una buena parte de mi historia, le he soplado el polvo a mi colección de discos favoritos y he limpiado alguna que otra fotografía con mis lágrimas. He suspirado y me he atragantado con el mar de recuerdos, aprecié unas cuantas fotos donde aparecía sonriendo, pero no para la cámara, sino porque en ese preciso momento era feliz, no sabes cuánto, joder, era feliz por encima de todos los que se oponían. Un día alguien me preguntó que qué quería ser de mayor y respondí que mi única aspiración era ser feliz. No necesito ser otra persona, sino aquella que canta hasta que sus cuerdas vocales se lo impiden, quien escribe hasta la madrugada y que sin importar cuán tarde sea, se levanta y se pone a escribir; quien sus rodillas han sido su mejor coraza, porque siempre le mantienen de pie para un paso más en el baile de la vida.

De un tiempo para acá he sacado todas las cosas que guardaba dentro de mí, me han visto jodido por las calles, me han visto con ojeras y con los ojos hinchados, no me han visto reír desde hace mucho. He sacado a la luz todas las mariposas muertas, he vomitado todo lo caducado y me ha entrado vértigo de tantas vueltas que les doy a las cosas,

y a las personas.

A veces me detengo, suspiro hondo y le doy una calada a mi cigarro. Envolviéndome en mi propia mierda. Detenerse para tomar una buena siesta de horas no significa que te has dado por vencido y que ya no tengas nada; significa que es cansado caminar y no detenerse y estar siempre a la defensiva, también significa que estás reponiendo todas las fuerzas que se fueron quedando en el transcurso. Tropiezo, aunque lo hago de distinta forma a los demás, lo hago porque la piedra tal vez necesite un poco de calor, y si no lo sabes, cuando abrazas a una piedra, esta almacena el calor por dentro.

He sacado las cosas de mi pasado, y aunque confieso que a veces odio la idea de tener que recordar porque me pone demasiado triste; por otro lado, me hace bien recordar que todo lo que viví fue real y que esas personas que están ahí, un día estuvieron aquí, a mi lado. Recuerdo sin importar cuál fue su final en mi historia, es cierto, uno escribe la propia, pero a veces es la vida la que te la tacha.

Cuánta distancia hay en una fotografía, cuántos cambios, cuánto tiempo desde entonces.

Loco, nunca cuerdo.
Beso, muerdo y muero, todo a la vez.
Y sin que nadie se dé cuenta de cuán jodido estoy. Lo malo de escribir es que también se nota, sin que te miren a los ojos, cuán jodido estás por dentro.
Mis peores pesadillas son mi mayor inspiración. Me inspira todo lo que me hace daño, me rasguña o me mata.

Ya es hora, aunque no sé de qué. 

 

Autor: Benjamín Griss