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De momento

De momento pierdo el rumbo, vuelo sin brújula, sintiéndome el dueño del mundo y olvido que es solo un grano de arena y que detrás existe un gran universo.

De momento me derrumbo, y siento el peso de mil montañas encima de mis hombros, y me entumezco, me canso y caigo al suelo, a veces sin ganas de quererme levantar.

De momentos lloro, y me río al mismo tiempo, porque sé que todo es mentira, al mismo tiempo debo sentirlo real, y aunque sé que mañana estaré bien, me permito llorar en posición fetal, abrazando mi peluche de la infancia.

De momentos no reconozco a la persona que se encuentra frente al espejo, y aunque hay días que me odio, hay otros días buenos en los que me siento una estella del Pop, modelo, canto y hago mil videoclips en mi mente y sonrío y vuelvo a pensar en lo loco que fue eso.

De momentos te extraño, y me extraño extrañándote, y sonrío y guardo todo en una gaveta y prometo no volver a sacar las cosas del pasado.

De momento te beso y siento que lo eres todo, aunque tal vez seas alguien más del montón, solo que ahora estás a mi lado y tienes toda mi atención, y no eres para nada especial, pero me gusta cuando te hago sentir de esa manera, y pienso que no eres tú; pero ¿a quién engaño? Tampoco soy yo, y tal vez no lo sea nadie, que fin de cuentas, todo esto es un guion y un día se bajará el telón, pero no habrán más aplausos.

ChrissBraund

Acuerdo de almas

Dicen que antes de nacer, cuando cada Ser decidió venir a la Tierra a vivir la experiencia 3D hubo un acuerdo de almas

Primero cada alma seleccionó minuciosamente con sus maestros de luz, todas las experiencias que deseaba vivir en esta encarnación.

Algunos eligieron aprender a través del desapego, otros de la soledad, otros de la enfermedad, otros a través de las pérdidas. Otros más, decidieron aprender de la relación de pareja. Algunos se atrevieron a experimentar la riqueza materia, y así sucesivamente, como si eligieran las materias para matricularse en la universidad, todos decidieron sus misiones.

Hubo una gran reunión entre esas almas para pactar cómo se relacionarían. Como cuando se reparten los roles en una obra teatral, cada cual recibió su papel en la obra de su vida. Y nacieron.

Algunas de estas almas se encontraron desde su nacimiento y son hermanos o familiares.

A otras les tocó ser compañeros del colegio, para llegar a ser amigos en la adultez.

Otros no se encontraron sino hasta cuando mayores, o pactaron conocerse en una fiesta y se enamoraron.

Y hubo quienes tendrían roles mínimos en la vida del otro:

Sería el médico que lo revisó cuando estuvo internado por apendicitis.

Otro sería quien le rompería la nariz en la disco porque le robaría la novia.

Otro sería quien le ofrecería la oportunidad de ganarse el dinero fácil.

Otro el taxista que lo llevaría al aeropuerto aquel día en que le avisaron que su madre se moría… etcétera.

Nada, absolutamente nada es casual en la vida de ninguno. Hay libre albedrío. Nos hemos repartido los papeles, pero no hay guión. Cada uno crea sus propios diálogos y sus acciones, y necesitan también asumir la responsabilidad de las consecuencias.

Así que ponte a pensar:

¿Por qué tienes a ese jefe tan exigente y perfeccionista? ¿Será que acordaron que él sacaría lo mejor de ti y te puliría cual diamante?
¿O será que tienes que aprender la tolerancia?
¿Y si lo que debes hacer es renunciar?

Difícil saber lo que viniste a experimentar con cada persona, pero el alma lo sabe, y el alma sólo sabe comunicarnos mensajes a través de lo que llamamos intuición.

Comprendes ahora que esa persona que está allí como Pepe Grillo es porque quizás tú se lo pediste, le rogaste que fuera la voz de tu conciencia y tú mismo le suplicaste:

No importa quien te odie, pero no dejes realizar algunas acciones que te dejarán atorado en esta encarnación.

Y entiendes porqué te bastó con ver a esa persona para que sintieras retorcijones en la panza. Tu alma te estaba avisando todo el dolor que te causaría… ¿La escuchas?

No recordamos. No sabemos qué nos une a todo el elenco que nos ayuda a representar la obra de nuestras vidas, pero hay un acuerdo tácito entre todos de permanecer juntos para ayudarnos mutuamente a crecer, a evolucionar…

Entre todos formamos un verdadero equipo de sanación porque nos ocupamos tanto de nuestro propio desarrollo como del de los demás. Pero también podemos cerrar abruptamente la relación con algunas personas por problemas meramente terrenales.
Ya te lo dije: Tenemos libre albedrío.

Todo este camino iniciado en nuestra primera encarnación hace millones de siglos atrás tiene como objetivo la iluminación.

Cada encarnación agregamos gotas de luz a nuestra conciencia y así evolucionamos. A veces, llega a nuestra vida alguien que nos enseña algo y quien al mismo tiempo recibe enseñanza nuestra y luego se va, desaparece de nuestra vida, pues ya se cumplió el trato pactado en el llamado plano sublime o cielo.

Luego, avanzamos despacio en términos terrenales o mundanos, pero vamos a la velocidad de la luz en términos estelares o cósmicos ..

Así que no podemos mirar ninguna relación y juzgarla como un triunfo o fracaso… Estamos aprendiendo, y el solo hecho de poder interactuar con otros, de conocerles, descubrir sus diferencias, llegar hasta lo profundo de su alma vuelve cualquier relación un éxito.

Así que no te atores con ese jefe maltratador, con esa pareja infiel, con esa persona envidiosa, con el familiar desleal, con la vecina chismosa, con ese profesor abusivo, el vendedor gruñón, ese pretendiente meloso, esa hija rebelde.

Solo mírales directamente al alma y diles:

MUCHAS GRACIAS POR RESPETAR EL PACTO!!.

Comparte esta enseñanza con quienes creas necesario, recuerda que estamos conectados por una fuerza superior que hoy nos está recordando que debemos disfrutar la vida tal cual la llevamos, y agradecer todo el aprendizaje obtenido desde nuestro nacimiento. Dar las gracias alivia el dolor y perdonar hace que podamos trascender en nuestra conciencia. Gracias por respetar el pacto. Sigamos en nuestra obra de teatro.

El gran día

EL GRAN DÍ

—Despierta dormilón, debes prepararte para tu gran día—. —fue lo que me dijo ese miércoles en la mañana, mientras los rayos del sol entraban precipitadamente por la ventana. Se despidió de mí con un beso en la frente, de esos que te duran 12 horas, hasta su regreso, su aroma natural se quedó impregnado en toda la habitación, es ese tipo de aroma que hace que te sientas cómodo, seguro, querido, me dijo algo más, pero no pude escucharla muy bien, tal aroma provocó que me sumergiera en un sueño cálido y profundo, ella trabajaba organizando eventos y ese día debía estar temprano en la oficina. Me di la vuelta y me enrollé bajo las sábanas, yo trabajaba como encargado en un bar, y siempre llegaba muy tarde, dormía de día, trabajaba de noche, era un horario muy complicado, pero debíamos ganar más dinero para poder pagar la hipoteca que años antes nos dio para poder comprar dos carros y remodelar un jardín.

Estando en mis sueños, pude ver como nos encontrábamos en alguna playa, era de día y las olas sonaban imponentes, como un tifón llegando a tierra, habían palmeras y también muchas gaviotas, no son mis aves favoritas, pero en fotos sí que se ven bien adornando el paisaje. Me encontraba con ella, su traje de baño blanco hacía marcarle todas sus curvas, la amo, es mi persona favorita en el mundo, me gusta cuando ríe, cuando hace muecas con la cara pensando que no la estoy viendo, me gusta cuando tiene sus días tristes y quiere olvidarse del mundo, y la quiero cuando me cuenta sus pensamientos extraños, llevamos poco tiempo de casados, cuando nos conocimos supe que sería la persona ideal para mí, encajaba en todos los sentidos, su sentido del humor, sus metas y proyectos, sus sueños y sus planes de vida, la quise, la quise desde el primer día que nuestras miradas se cruzaron, recuerdo aquellas vacaciones en la montaña, ella le teme a las arañas, pero ella no sabe que las arañas nos tienen más miedo a nosotros, no tienen la culpa de estar donde están, nosotros somos los que hemos invadido su territorio, salió corriendo de la carpa, gritaba desesperadamente, yo no paraba de reír, me causaba gracia como es que un animal tan pequeño podía hacer correr a un humano tan grande, pero pienso que así son los miedos, a veces son pequeños espectros que aparecen para hacernos correr, —y vaya que lo logran—. Pero, yo tomé a la pequeña araña que supongo que estaba llena de miedo, y la solté entre la vegetación. Fui a abrazar a quien antes era mi novia, la tomé del brazo y dije que quería protegerla por el resto de mi vida, ese día supe que quería casarme con ella. 

Despierto con una gran sonrisa, recordando aquel momento que cambió mi vida por completo, voy a la ducha, me lavo la cara, y quedo de pie en la regadera, viendo la baldosa  que hace pocos meses habíamos remodelado. El teléfono de la casa no paraba de sonar, debía salir a contestar pero estaba tomando mi ducha del día, así que no le presté atención, quería que el agua siguiera corriendo por mi cabeza y bajara por todo mi cuerpo, la ducha es de por sí, mi lugar favorito en toda la casa, es un momento mágico donde te encuentras solo, contigo, viendo como el agua fluye y fluye, no sabes de donde viene, pero agradeces que esté allí, porque te relaja, te da cierta satisfacción de que todo sea un poco más fresco. Cierro la llave, y aún puedo escuchar que el teléfono sigue sonando, me seco los pies y salgo del baño, tomo el teléfono pero ya habían colgado, reviso mi móvil y tengo varias llamadas perdidas, ¿Pasaría algo en el bar? ¿habrán robado? Tal vez es algún mocoso haciendo alguna broma, pero… 

Es mucha casualidad que ambos teléfonos tuvieran tantas llamadas perdidas. Me calmo, y llamo al número que minutos antes había retumbado al mío. Mientras repicaba el teléfono, en el calendario estaba marcado con marcador rojo la fecha de hoy, no le presté atención.

—¿Aló?. —La voz de un hombre suena y de fondo se escuchan sirenas, patrullas de policía, personas gritando y la línea se escucha entrecortada. 

—Hola, tengo una llamada perdida de este número, ¿Qué ocurre?. —Mi pulso comenzaba a acelerarse, mi ritmo cardíaco aumentaba progresivamente—, —Señor, lo llamo desde el Hospital General, su esposa, necesito que venga de inmediato. —Me desesperé, le grité a la persona que me había llamado que me diera respuestas, pero no tuve éxito, solo sabía que algo malo le había ocurrido a mi esposa.— Rápidamente me coloco lo primero que encuentro en el clóset, me coloqué los zapatos al revés, y salí corriendo al Hospital General, gracias a los nervios, olvidé traer mi móvil, pensé en devolverme a casa, pero ya estaba manejando por la autopista principal, el tiempo pasa tan rápido cuando te encuentras en una situación así. Un millón de pensamientos negativos invadían mi mente, todos pronosticando una tragedia, —este no puede ser el fin. —este no puede ser el fin, me repetía una y otra vez, de los nervios las lágrimas no me salían, sentía un fuerte dolor en el pecho, era una de esas sensaciones extrañas que no puedes explicar, puedo ver en la autopista a lo lejos,  un montón de bomberos apagando un carro en llamas, el carro estaba irreconocible, había un poco de tráfico pero los policías abrieron un canal para poder pasar por el accidente, cosa que agradecí esquivando a todos y tocando muy fuerte la bocina para que me dejaran pasar rápido, esquivé un autobús, casi me llevo por el medio a un motorizado, y le pité fuertemente a una señora que tomaba fotos al accidente. 

Llego por fin al Hospital General, y veo a Jane, una de las asistentes de mi esposa, tenía sus manos en la cabeza, y los ojos hinchados de tanto llorar, me ve a lo lejos y me lanza una mirada de tristeza, una mirada de esas que sientes que hiciste todo lo que pudiste pero al final todo salió mal, yo me paralicé, quedé de pie viéndola fijamente a los ojos, vi el hospital, vi, una patrulla de policía, vi un camión de bomberos, lo supe, lo supe desde el momento que iba manejando en la autopista, el carro, ese al que yo creía irreconocible, era el mismo que el año pasado había comprado junto con mi esposa, ahora en llamas, sumido por el fuego, eliminado por completo del mundo. Lo supe, supe que mi esposa habría muerto en ese accidente, me lancé en el piso de rodillas y maldije a todo el puto mundo por no haber podido hacer nada, por no haber despertado hoy y poder decirle cuánto la amaba, maldije el haber tenido horarios tan separados, el trabajar para nada, el sacrificio que ambos habíamos hecho para poder cumplir nuestros sueños. Hoy todo se lo habían llevado las llamas. 

Despierta dormilón, debes prepararte para tu gran día.

Despierta dormilón, debes prepararte para tu gran día

Despierta dormilón, debes prepararte para tu gran día.

Debí haber despertado, debí haberla abrazado por última vez, a veces no lo sabes, vives el día a día, sin saber que mañana todo lo que conoces te puede ser arrebatado, 

—Despierta dormilón, debes prepararte para tu gran día. 

Ese gran día era hoy, nuestra fecha de aniversario, ella salió temprano a prepararme una sorpresa para celebrar juntos, yo lo había olvidado. 

Cada día es un gran día, no lo desaproveches, abraza, ama, ríe y llora, porque un día ya no habrán más gran días.

EL GRAN DÍA 

Escrito por CHRISSBRAUND