Cuando el suelo parece moverse bajo tus pies
Hay días en los que todo se siente demasiado. El trabajo, las relaciones, los pensamientos que no paran. Sientes que estás sosteniendo demasiado y que en cualquier momento todo se va a caer.
Si estás ahí ahora mismo, quiero decirte algo: no estás solo, y esto no va a durar para siempre.
La crisis no es el final, es un tránsito
Nadie te preparó para esto, pero las crisis no llegan para destruirte, llegan para moldearte. Cada tormenta que atravesamos nos deja distintos: más fuertes, más claros, más nosotros mismos.
No se trata de fingir que no duele. Se trata de sostenerte con paciencia mientras pasa.
Pequeños anclajes para sostenerte
Respira antes de reaccionar. Habla con alguien de confianza. Permítete un día malo sin culpa. No necesitas tener todas las respuestas hoy, solo necesitas dar un paso más.
Poco a poco, sin prisa, el cielo se despeja. Y cuando eso pase, mirarás atrás y entenderás para qué fue todo esto.
