El error de convertir a alguien en tu identidad completa
Cuando una relación termina, no solo se rompe la pareja. A veces se rompe también la idea de quién eras dentro de esa historia.
Es normal sentir que ya no sabes quién eres sin esa persona. Pero esa confusión es temporal, aunque en este momento se sienta eterna.
Ningún amor vale tu propio abandono
Ninguna persona merece que dejemos de querernos a nosotros mismos por mendigar su cariño. Amar de verdad no debería costarte tu identidad, tu paz ni tu dignidad.
Reconstruirte no es rápido, pero sí posible
Poco a poco, sin prisa, vuelves a encontrar tus gustos, tus rutinas, tus ganas. La tormenta pasa, y del otro lado hay una versión tuya más fuerte, más clara y más en paz contigo misma.
