El pasado que sigue pesando en el presente
Hay heridas que, aunque hayan pasado hace años, siguen determinando cómo reaccionas hoy. Mientras no hagas las paces con ellas, seguirán apareciendo disfrazadas de miedo, desconfianza o tristeza.
Hacer las paces no es aprobar lo que pasó
Reconciliarte con tu historia no significa decir que estuvo bien lo que viviste. Significa dejar de pelear contra un pasado que ya no puedes cambiar, para poder enfocar tu energía en el presente.
Tu historia, tu punto de partida
Todo lo que viviste, lo bueno y lo doloroso, te trajo hasta aquí. Hacer las paces con eso es el primer paso para construir, desde un lugar más sano, la vida que quieres tener.
