Cuando cualquier distancia se siente como una amenaza
Un mensaje sin responder, un silencio más largo de lo normal, y el corazón ya está convencido de que te van a dejar. El miedo al abandono suele nacer de heridas antiguas, no de lo que está pasando realmente hoy.
Entender de dónde viene, sin juzgarte
Muchas veces ese miedo se formó en la infancia, en una ausencia, en un vínculo que se rompió sin explicación. Reconocerlo no te hace exagerado, te ayuda a entenderte con más compasión.
Aprender a sostenerte tú mismo
Trabajar el miedo al abandono empieza por saber que, pase lo que pase con los demás, tú te vas a quedar contigo. Esa certeza, poco a poco, calma la urgencia de retener a quien se aleja.
