Cuando la pérdida te deja sin rumbo
Después de perder algo o a alguien importante, es normal sentir que ya nada tiene sentido. Los días se vuelven grises y hasta las cosas que antes te motivaban parecen no importar.
El propósito no reemplaza lo perdido, convive con ello
No se trata de encontrar algo que llene el vacío exacto de lo que ya no está. Se trata de descubrir, poco a poco, nuevas razones para seguir caminando, sin que eso signifique olvidar.
Un nuevo sentido, a tu propio ritmo
El propósito después de una pérdida no llega de golpe, se va construyendo con pequeñas decisiones diarias: cuidar de ti, ayudar a otros, crear algo nuevo con lo que aprendiste.
